Queso feta
Queso blanco en salmuera, de textura firme y desmenuzable y sabor intenso. Aporta cremosidad y un punto salino a ensaladas, salsas y rellenos.
Qué aporta y por qué usarlo
Perfil lácteo que evoluciona de suave y fresco a intenso, salino o picante con la maduración.
De la compra a la cocina
Elegir
Al comprar queso feta, observa textura, aroma propio y corte limpio. Evita olor ajeno al tipo, superficie reseca o moho no característico.
Conservar
Refrigera en envoltorio que lo proteja sin acumular humedad. Respeta la etiqueta y deja atemperar brevemente antes de servir.
Preparar
Corta o ralla en frío. Funde a temperatura moderada para evitar que se separe la grasa y ajusta la sal al final.
Cómo sacarle partido
Con qué combina
Combina con pan, tomate, frutas, frutos secos, miel, hierbas, pasta, huevos y verduras.
Cómo sustituirlo
Si no tienes queso feta, sustituye por otro queso con humedad, curación y capacidad de fundido parecidas.
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