Picos de pan
Pequeños panes horneados de textura seca y crujiente, habituales como acompañamiento, aperitivo o elemento de contraste en ensaladas.
Qué aporta y por qué usarlo
Los picos de pan se elaboran principalmente con harina, agua, levadura, sal y, según la receta, aceite. Su baja humedad les proporciona una textura crujiente y una conservación más prolongada que la del pan fresco.
Suave sabor a cereal tostado, con notas más intensas cuando incorporan aceite de oliva, semillas o harinas integrales.
De la compra a la cocina
Elegir
Comprueba que estén enteros, secos y crujientes, sin olor rancio ni humedad. Revisa la lista de ingredientes si buscas una versión sencilla o integral.
Conservar
Consérvalos en un recipiente hermético, en un lugar fresco y seco. La humedad hace que pierdan rápidamente su textura.
Preparar
Sirven para acompañar ensaladas, cremas, patés y tablas de aperitivo. También pueden triturarse para empanados o bases crujientes.
Cómo sacarle partido
Con qué combina
Combinan con ensaladillas, quesos, embutidos, hummus, tomate, aceite de oliva, aceitunas y conservas.
Cómo sustituirlo
Pueden sustituirse por regañás, colines, pan tostado en dados o una alternativa certificada sin gluten.
Recetas con picos de pan
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