Cebolla roja
Variedad de cebolla crujiente y aromática, reconocible por sus capas moradas y su equilibrio entre dulzor y picor suave.
Qué aporta y por qué usarlo
La cebolla roja puede utilizarse cruda, encurtida, asada o cocinada lentamente. El calor prolongado transforma sus azúcares naturales y desarrolla una textura melosa que funciona especialmente bien en tostadas y aperitivos.
Dulce, ligeramente picante y aromática en crudo; suave, profunda y caramelizada después de una cocción lenta.
De la compra a la cocina
Elegir
Busca bulbos firmes, pesados para su tamaño y con piel seca y brillante. Evita los que tengan brotes, zonas blandas, humedad o aroma demasiado intenso.
Conservar
Guárdala entera en un lugar fresco, seco, oscuro y ventilado. Una vez cortada, refrigérala bien cerrada y consúmela en tres o cuatro días.
Preparar
Aporta color a ensaladas, encurtidos y salsas. Cocinada lentamente resulta excelente para confitados, sofritos, hamburguesas, tartas saladas y guarniciones.
Cómo sacarle partido
Con qué combina
Combina con queso de cabra, cítricos, mostaza, vinagre, hierbas frescas, tomate, legumbres, carnes y panes tostados.
Cómo sustituirlo
Puede sustituirse por cebolla dulce, cebolla blanca o chalota. La cebolla dulce ofrece un resultado más suave al confitar.
Recetas con cebolla roja
Bocados de queso de cabra con cebolla confitada
Pequeñas tostadas de pan de semillas cubiertas con cebolla roja cocinada lentamente, queso de cabra dorado y una vinagreta…
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