Agua con gas
Agua potable con dióxido de carbono disuelto. Bien fría, sus burbujas ayudan a preparar rebozados más ligeros, aireados y crujientes.
Qué aporta y por qué usarlo
Perfil líquido de neutro a aromático; la carbonatación, dulzor o tostado puede cambiar el resultado.
De la compra a la cocina
Elegir
Al comprar agua con gas, revisa composición, azúcares, cafeína o gas cuando proceda, además de fecha y estado del envase.
Conservar
Conserva cerrada según etiqueta. Tras abrir, refrigera cuando corresponda y evita contaminación al servir.
Preparar
Mide el líquido porque modifica hidratación y concentración. Añádelo gradualmente en masas y salsas.
Cómo sacarle partido
Con qué combina
Su combinación depende del perfil: puede acompañar cítricos, especias, chocolate, carnes o masas.
Cómo sustituirlo
Si no tienes agua con gas, puede sustituirse por agua u otra bebida de intensidad parecida, corrigiendo azúcar, acidez y aroma.
Recetas con agua con gas
Aros de cebolla crujientes con salsa
Aros de cebolla caseros con un rebozado ligero de leche y agua con gas, fritos hasta quedar dorados y crujientes. Se acomp…
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