Lomo de cerdo
Corte magro y tierno procedente de la zona dorsal del cerdo, apropiado para filetes, plancha, horno, rellenos y empanados.
Qué aporta y por qué usarlo
El lomo de cerdo combina una carne suave con una proporción moderada de grasa. Al cortarlo en filetes finos se cocina en pocos minutos y admite rellenos, marinados y rebozados. Para evitar que se reseque conviene controlar la temperatura y retirarlo en cuanto el centro esté cocinado.
Sabor suave y ligeramente dulce, con textura tierna y compacta. Los filetes finos absorben bien marinados y condimentos.
De la compra a la cocina
Elegir
Busca carne rosada y uniforme, de superficie húmeda pero no pegajosa y con poca grasa exterior amarillenta. Los filetes deben tener un grosor parecido para cocinarse al mismo tiempo.
Conservar
Guárdalo en la zona más fría del frigorífico, bien cerrado y separado de alimentos listos para consumir. Cocínalo en uno o dos días o congélalo por porciones, retirando el aire del envase.
Preparar
Puede cocinarse a la plancha, empanado, relleno, al horno o en salsa. Para enrollarlo, coloca el filete entre dos hojas de film y aplánalo con suavidad hasta obtener un grosor uniforme.
Cómo sacarle partido
Con qué combina
Combina con jamón serrano, queso, ajo, mostaza, hierbas mediterráneas, manzana, setas, patata, pimientos y salsas suaves.
Cómo sustituirlo
La pechuga de pollo abierta y aplanada ofrece una alternativa magra para rellenos y empanados. El solomillo de cerdo cortado fino también puede utilizarse, aunque resulta más delicado y costoso.
Recetas con lomo de cerdo
Flamenquines de lomo
Rollitos de lomo de cerdo muy fino rellenos de jamón serrano y queso, protegidos por un doble empanado que queda crujiente…
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