Col
Hortaliza de hojas compactas, crujientes y de sabor suave. Aporta cuerpo y dulzor vegetal a caldos, sopas, guisos, salteados y ensaladas.
Qué aporta y por qué usarlo
Sabor vegetal de suave a ligeramente amargo y textura tierna cuando se cocina.
De la compra a la cocina
Elegir
Al comprar col, busca hojas firmes, tersas y de color vivo, sin bordes secos, manchas húmedas ni tallos flácidos.
Conservar
Refrigera sin lavar en una bolsa perforada o recipiente con papel absorbente y úsala preferentemente en 3–5 días. Lava justo antes de cocinar.
Preparar
Retira las partes dañadas, separa hojas y tallos si necesitan tiempos distintos y lava con abundante agua. Admite salteado, vapor, hervido breve y guisos.
Cómo sacarle partido
Con qué combina
Funciona con ajo, cebolla, patata, legumbres, huevo, quesos, frutos secos y aceite de oliva.
Cómo sustituirlo
Si no tienes col, puede cambiarse por otra hoja verde de textura parecida, ajustando el tiempo de cocción y el punto de amargor.
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